miércoles, 24 de abril de 2013

Viaje a las raíces



Mucho han aprendido Amanda María y José Alberto de las costumbres campesinas, los bailes típicos de Cuba y los juegos populares que se revitalizan en alegres y entretenidas jornadas como parte del proyecto cultural “Retoños de El Cucalambé”.
Transmitir a las niñas y los niños las más auténticas tradiciones de este pueblo es uno de los sueños hecho realidad desde hace diez años en el centro escolar de la enseñanza primaria Mártires del 28 de diciembre, de esta oriental ciudad de Las Tunas, ubicada a unos 690 kilómetros al este de La Habana.
De tal modo se le rinde tributo a Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, el poeta bucólico más importante del siglo XIX cubano, quien además, resulta el máximo exponente en el cultivo de la décima, composición literaria que recrea los versos endecasílabos tanto en su variante escrita como en la improvisada y que tiene un fuerte arraigo en esta zona.
En este empeño no pueden faltar entonces los elementos de la cultura material y espiritual del campesinado, semblanzas históricas, escenificaciones, los platos característicos de la cocina criolla y hasta se aprovecha la oportunidad para exhibir mascotas o demostrar habilidades en la pintura de paisajes que resaltan el verdor y belleza de los campos.
La mayoría de los participantes, a pesar de su corta edad, conoce al detalle los movimientos del zapateo, el son, la caringa, el baile del gavilán, el papalote, el chivo, el papelón, el nengón y otras danzas características de esta localidad.

Para lograr un ambiente propicio, el plantel enclavado en la calle que lleva el nombre del insigne bardo tunero, se adorna con elementos distintivos de la campiña y los educandos aprovechan la ocasión para mostrar vestuarios a la usanza de las áreas rurales: los varones con sombreros de yarey y las hembras con típicas batas blancas con remates rojos o azul,  a tono con los colores de la bandera nacional.
Otro de los objetivos de la actividad es exponer los resultados de la labor sistemática que desarrollan los instructores de la Casa de Cultura “Tomasa Varona”, familiares, pioneros y maestros en aras de la formación del talento artístico; tomando a la escuela como el más trascendental centro cultural de la comunidad. 
Además en este guateque gigante se muestra lo más selecto de la producción agropecuaria: viandas, frutas, vegetales y todo tipo de materiales que facilitan la labor en el campo (yugos, arados, frontiles, espuelas, bastos y hasta monturas).
El proyecto Retoños de El Cucalambé se integra así al conjunto de eventos previos a la cita que tiene lugar cada año a fines del mes de junio y principios de julio y deviene una especie de viaje a nuestras raíces, que los educandos disfrutan al tiempo que tararean algunas tonadas, entablan controversias y se nutren de un acervo grandioso que identifica a quienes habitamos en esta tierra.

Desde 1968 poetas, repentistas, músicos, escritores, artesanos y pintores se reúnen en la finca El Cornito, a cinco kilómetros del centro histórico de la capital provincial para homenajear a El Cucalambé, figura prominente de la espinela, en el propio lugar donde concibió buena parte de su obra.
Al programa de las Jornadas  Cucalambeanas se incorporan habitualmente exposiciones de artesanía y artes plásticas,  espectáculos, certámenes de improvisación y literatura, actuaciones de agrupaciones musicales así como juegos tradicionales, entre los que destacan las corridas de cintas, carreras de caballos, montas de toro, derribo de ternero, pato enterrado, el palo ensebado, el puerco ensebado

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