sábado, 28 de enero de 2017

Tuneros centenarios


Cada vez se hace más frecuente escuchar de tuneros y tuneras que sobrepasan los cien años de edad. Este 27 de enero llegó a 102 enero Consuelo Vitalia Iglesias Salcedo, quien  se considera una persona privilegiada, y no es para menos.
Con  vocación por el magisterio se hizo alfabetizadora y creó la primera academia de corte y costura en Las Tunas, que bautizó con el nombre de Mariana Grajales.
Consuelo más que feliz, dice No tener motivos para quejarse. Ella tiene el clásico rostro de las abuelitas de los cuentos infantiles. Mirada azul y una sonrisa de gente buena.  Ahora se siente agradecida con la vida. Reconfortada porque es bien atendida por su hija, nieta y bisnieta en el calor familiar. Motivos suficientes para cada tarde salir al portal de su casa sita en Vicente García número 24, para desde su sillón celebrar satisfecha su longevidad.
 
 


 


Pero en Jobabo, a otro tunero le sobran razones para dar gracias a la vida por haberle permitido vivir nada más y nada menos que 115 años. Comparto con ustedes sus experiencias mediante la colaboración del periodista  Julián velázquez publicada en el sitio www.tiempo21.cu.
 


Juan Ramírez, el tunero de mayor edad (Foto del autor)

lunes, 23 de enero de 2017

Recuerdos de Ondina Verdecie, mi primera maestra



Recuerdos de Ondina Verdecie, mi primera maestra

Las Tunas.- Ondina Verdecie Pérez es una de las personas que han marcado mi vida y la de muchos otros tuneros que tuvimos el privilegio de ser sus alumnos. Fue mi primera maestra y con orgullo insisto, fue una maestra de primera.
Imborrable resultan para mí las imágenes de la acogedora aula donde impartía sus clases, muy limpia, decorada con las más inusuales manualidades, con láminas y plantas. En medio de la algarabía de tantas niñas y niños, mi maestra, siempre elegante, activa en los juegos, ensayando coros, formando una banda rítmica, insistiendo en que mejoráramos los trazos, en que identificáramos los colores y las formas de las figuras geométricas.
Ella tenía una limitación física que le dificultaba el andar; pero eso nunca fue un impedimento para asumir retos e inculcarnos el valor para sobreponernos a las dificultades. Así nos lo enseñó y así lo aprendimos tantos que ahora, como yo, la recordamos.