En el estadio Julio Antonio Mella, de esta ciudad, el pueblo le agradeció con la presencia y aplausos, en tanto, el equipo local le dedicó su victoria esa noche ante los Industriales.
Hoy frente a la casa del campeón de Macagua 8 todavía es amplia la concurrencia de las tuneras y tuneros para acompañar al Señor de los 400 en este adiós al deporte activo.
Una bien merecida fiesta para reconocer a quien dignamente representó su terruño.
Allí estaba su familia, amigos y admiradores, compartiendo una charla, escuchando una anécdota y desde el fondo de cada corazón, dando gracias y henchidos de orgullo todos.
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