jueves, 23 de diciembre de 2010

Adiós al 2010.

Un nuevo año toca las puertas de nuestras vidas para impulsar sueños y esperanzas, deseos de paz, prosperidad y de felicidad.
Llega el 2011, un calendario en el cual, sin dudas, enfrentaremos distintos retos en el plano personal, familiar y laboral. Mis mayores deseos son que sepamos hacer frente a esos desafíos con optimismo y alegría.
De sabios será dejar atrás rencores, malos entendidos y disgustos. Pensemos mejor en las nuevas amistades que hicimos, tratemos de conservar los viejos amigos que nunca serán amigos viejos, estrechemos aún más las relaciones afectivas con cada uno de nuestros seres queridos. Justo es agradecer, primero por el don de la vida, y luego por cada una de las experiencias que nos ofrece. Lo importante es vivir, aprendiendo a valorar ese gran regalo.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Ramsés llegó de Trinidad


El caricaturista Ramsés Morales Izquierdo presentó recientemente su exposición Yo cuido el Patrimonio, ¿y tú?, en la casa de los periodistas de Las Tunas.
Desde Trinidad, municipio de la provincia de Sancti Spíritus, en el centro de Cuba, llegó este joven con una propuesta sui géneris.
Veinte caricaturas conforman la muestra, que revela el gran sentido del humor del artista, quien clama, a través de sus dibujos, por la formación de una conciencia en niños, jóvenes y adultos, sobre la necesidad urgente de conocer y conservar el patrimonio cultural cubano.
¨Antes de restaurar el patrimonio, primero tenemos que restaurar al ser humano, porque qué hacemos con cuidar una casa y no las familias que la habitan¨. Criterios tan serios y profundos nos transmitió Ramsés en una conferencia, que más bien devino conversatorio con otros caricaturistas del territorio.
Yo cuido el Patrimonio, ¿y tú?, da título también a una de las publicaciones de la Oficina del Conservador de Trinidad y el Valle de los Ingenios, cuyo objetivo es proveer a la gente de un documento que los entretenga y a la vez los enseñe sobre cómo cuidar las obras arquitectónicas de gran valor, las cuales muchas veces no se conocen y el propio pueblo no las estima.
Ramsés también publicó el libro de historietas Volver a Trinidad, en el cual refleja el desconocimiento que aún prevalece en la población sobre este tema tan sensible.
En el folleto, confeccionado a modo de historietas, aparece el personaje de Armando Casas que en la realidad existe con el nombre de Víctor Echenagusía Peña y es en Trinidad un hombre amante y defensor de su ciudad.
Además interviene una pareja que estudia arte en la capital, ella de la propia Habana y él de Trinidad. Los dos tienen que enfrentarse a un trabajo investigativo, deciden hacerlo en la ciudad Trinitaria y para sorpresa de todos se van dando cuenta a medida que avanza la trama que el joven desconocía muchas cosas importantes de su pueblo, a pesar de ser su lugar de origen.
Sobre este mismo tema salió a la luz recientemente Alejandro de Humboldt, de La Habana a Trinidad, historieta dirigida principalmente a los niños, quienes, según su autor, “son el público que mejor asimila e interioriza las caricaturas intencionadas.”
En la mesa de diseño de este joven trinitario se encuentra también El Valle de los Ingenios, una aventura por vivir.

Foto de Tiempo 21.

martes, 23 de noviembre de 2010

Yairon y sus Fotos de familia


Zenia Camejo Llanes

Fotos de Familia, la primera exposición personal de Yairon Villalobo Hernández, quedó inaugurada en la galería Desde un mirador profundo, de la Casa Iberoamericana de la Décima Juan Cristóbal Nápoles Fajardo El Cucalambé, de esta ciudad, sitio en el que frecuentemente se muestran las creaciones de artistas jóvenes del territorio.

Diez cuadros muy sugerentes reflejan la insolvencia familiar, el desarraigo, la irrupción de lo económico social en el plano interpersonal, el desgarramiento de las dimensiones éticas en la conducta humana, y otros temas recurrentes que constituyen instantáneas posibles de cualquier familia cubana de hoy.

Construidas sobre la base de la fuerza expresiva, cada pieza logra que las figuras dialoguen no solo con su espacio interno, sino que lo hagan entre sí, de manera que el espectador se sienta atraído por un álbum en el que se sorprende ante sus propias fotos familiares.

Una de las particularidades de la muestra es la utilización de la poligrafía sobre óleo, técnica que nació en la obra de Yairon, como un paliativo a la carencia de recursos para desarrollar sus habilidades pictóricas.

Su afán por coleccionar lapiceros para crear se unió a la inquietud que desde su egreso de la Escuela de Instructores de Arte Rita Longa, de la oriental provincia de Las Tunas, surgió por reflejar a través de la pintura la incomprensión de algunas aristas sobre la vida, la gente y las relaciones interpersonales.

Además de dedicarse a la creación artística, Yairon imparte clases de artes plásticas en la Escuela Primaria Rubén Bravo, de esta ciudad, en la que lleva adelante un proyecto con niños y la comunidad cercana, en aras de incentivar en los más pequeños el amor por dicha manifestación del arte.

El trabajo con los infantes persigue, a su vez, formar y fortalecer en ellos valores como la solidaridad, la honestidad, la responsabilidad y el sentido de pertenencia, así como llevar su expresión pictórica, más allá del placer de crear, hasta temas esenciales de la vida cotidiana como el deterioro del medio ambiente, las guerras, el alcoholismo, las drogas y otras aristas negativas que ameritan la lucha desde el pincel y las temperas.


Con el fin de dar alas a su incesante inspiración, Yairon Villalobo también integra el proyecto Fe de Vida, a través del cual un grupo de exponentes de esta vertiente en Las Tunas, pretende renovar la muralística de esta ciudad.
Tomado de Tiempo 21