miércoles, 17 de julio de 2013

Opciones instructivas en el verano



Con una duración de una semana se ofertan actualmente a la población numerosos cursos de verano, en los cuales se incluyen materias de cada una de las especialidades que se imparten en los  centros de la enseñanza técnica profesional de la provincia de Las Tunas. 
El objetivo de estas acciones de superación en el período vacacional es elevar la cultura general integral y técnica de los participantes, entre quienes se encuentran no solo alumnos de este nivel; sino también sus familiares y otros interesados.
Las propuestas de cursos cortos de verano se relacionan con temas de elaboración de Alimentos, herramientas básicas de la contabilidad, albañilería, electricidad y servicios de cantina.
Durante los días finales de este mes de julio y principios de agosto en los politécnicos de los ocho municipios tuneros se ofrecerán además nociones elementales de corte y costura, clases de ortografía y redacción, soldadura, mecánica, informática y agricultura urbana.
Para el control de estos cursos de verano existirá un puesto de dirección en educación provincial donde se podrán localizar a los 14 metodólogos de la Enseñanza Técnica Profesional, quienes responderán a las inquietudes de las personas que se inclinen por estas opciones instructivas y siempre bien recibidas.

Para los príncipes enanos se hace la fiesta

Para agasajar a los que saben querer y son la esperanza del mundo este tercer domingo de julio, devenido tradicionalmente en Cuba como Día de los niños, se hará  la fiesta en los ocho municios tuneros.

Con variadas opciones recreativas estarán a disposición de los más pequeños de casa parques, teatros, centros culturales y áreas deportivas donde prevalecerá  la alegría, porque aquí todo se hace pensando en el bienestar de esos "pinos nuevos que son el mayor tesoro de un pueblo que los cuida y defiende su derecho a una vida plena. 
Será, sin dudas, un reconocimiento especial al esfuerzo por los resultados de los exámenes en el curso académico que acaba de concluir y una manera de compartir en familia de numerosas maneras posibles. 
El 6 de julio de 1974, en acto celebrado en el Campamento de pioneros del Parque Lenin, frente a un nutrido grupo de pioneros, el Comandante en Jefe Fidel Castro propuso la celebración del «Día de los niños».
Desde entonces cada tercer domingo de julio se encuentran nuevas razones para festejar logros en cuanto a la escolarización, la salud, el derecho a la participación en los destinos del país y la posibilidad de jugar sin el azote de las drogas o los impactos de las guerras.  
Pero también la fecha obliga a reflexionar a los mayores sobre cuánto más falta por hacer en aras de propiciarles mejores atenciones e inculcar  en ellos valores, que los conviertan en hombres y mujeres virtuosos en el futuro.
Es así como a las niñas y niños de Cuba se hace llegar los deseos de felicidad en este y todos los días.

Un lugar para la familia de los azucareros

 Tomado del periódico 26 (Jorge Pérez Cruz)
Avanza el verano. Hay bullicio y alegría en la Casa del Trabajador Azucarero del municipio de Majibacoa –para suerte de muchos todavía inscripta en el patrimonio de la Empresa del ramo en la nororiental provincia de Las Tunas-, a donde acudirán los más destacados y sus familiares en esta temporada estival.
Allí, entre los beneficiados con el pasadía –una atractiva modalidad para la recreación-, están junto a los suyos Ramón Peña González, Isbel Rojas Almendares, Carlos Ponce Henríquez y Reynerio Rodríguez, quienes ganaron el derecho después de intensas faenas en el foso del ingenio.
La información la dio Luis Pastor Domínguez Hechavarría, secretario del Buró Municipal del Sindicato del sector, quien calificó públicamente como una hazaña laboral el trabajo realizado por ellos y sus colegas, inmersos ahora en el proceso de desarme, limpieza y conservación de los medios utilizados en la recién concluida zafra: "Nos satisface comenzar con ustedes las actividades de este verano", enfatizó.
"Fueron duras las faenas", comentó Ramón y explicó que "al foso cae todo tipo de residuo: paja, guarapo, polvo... y se van acumulando hasta cubrir la superficie donde están estructuras y tornillos que soportan las masas de los molinos. Hacía como 20 años que no se daba un mantenimiento así".