miércoles, 12 de agosto de 2009

Más bello el hogar de las familias tuneras

El centro histórico del hogar común de las familias tuneras se embellece por estos días para beneplácito de los que aquí habitamos.
La ciudad de Las Tunas muestra ahora una imagen renovada que agradecemos los pobladores y da la bienvenida a quienes nos visitan.
Observa solo una muestra del parque central Vicente García y sus alrededores donde se ubica la Biblioteca Provincial José Martí, la Casa de la Cultura Tomasa Varona, el Museo Provincial, el Piano Bar, la cafetería Colón, el restauran El Reymar, la cremería Las Copas y la Glorieta.

jueves, 6 de agosto de 2009

Impresiones del verano

Una de las opciones preferidas por las familias tuneras en el verano es visitar las playas, sobre todo las del litoral norte donde se encuentran La Boca y La Llanita.
En una breve estancia allí muchas cosas me causaron grata impresión, entre ellas la nueva imagen que exhibe el hotel Socucho tras la restauración a la que ha sido sometido en los últimos meses para resarcirlo de las inclemencias del tiempo y de la acción devastadora del huracán Ike.

Constructores del contingente Armando Mestre laboran en la instalación para darle los retoques necesarios. En tanto, se encuentran disponibles 15 habitaciones, en las cuales se hospeden por estos días vanguardias nacionales y otros trabajadores destacados de la provincia de Las Tunas, quienes disfrutan de sus merecidas vacaciones.
Además de esta agradable impresión surgieron otras muy curiosas tales como ver en plena costa a un pavo real contoneándose entre los bañistas y hasta un enorme cerdo que no querían perder la oportunidad de disfrutar del agua, el sol y la arena en este sofocante verano.





martes, 4 de agosto de 2009

Bienvenido siempre el abanico

Durante estos días de sofocante calor, el abanico se torna un objeto muy empleado en Cuba y no es para menos, las altas temperaturas que caracterizan el verano en nuestro país así lo exigen.
Por eso sin distinción de edad se hace frecuente su uso en cualquier hora y lugar para reafirmar que aquí no pasa de moda este útil implemento.
Sean de madera, plástico y otros materiales, pintados a mano o litografiados, las modalidades son diversas; pero la finalidad sigue siendo única: apaciguar el sofocante calor.
No es una rareza que exista un abanico entre las pertenencias de muchas familias tuneras. Les puedo asegurar que en pocos casos se guardan como un objeto decorativo como puede suceder en otras partes del orbe, sino que se exhiben como un importante elemento utilitario al cual las cubanas y también algunos cubanos acuden para refrescar.
El abanico fue usado por las civilizaciones antiguas. En Egipto, por ejemplo, eran grandes, con plumas, y movidos por esclavos, para dar aire al faraón y a la vez espantar moscas y otros insectos.
En China también era ampliamente usado, pero como pequeño objeto personal. No sólo servía para refrescarse sino que también era un elemento decorativo y elegante, y en su realización se utilizaban diversos materiales: sedas, papel, plumas, bambú, encajes, marfil, maderas livianas, etc. Se pintaban decorativamente pues se usaban como ornamento personal, y hasta como sinónimo de complicidad amorosa.
Con el paso de los años el abanico se difundió en Europa, y se comercializó y arraigó más su uso en España, y de allí pasó a América.
Desde entonces aquí los cubanos le damos la bienvenida.