lunes, 27 de abril de 2015

Merecido reconocimiento a los trabajadores



El trabajo fue siempre una vía obligada para subsistir. En sus inicios, las labores se limitaban a la caza y a la pesca, tareas que por necesidad se fueron diversificando en función de mejorar la calidad de vida.
Con el paso del tiempo se descubrió la agricultura para comenzar a trabajar la tierra y obtener de ella numerosos frutos, y con el correr de los siglos, el desarrollo comenzó a significar mayor trabajo, pero también mayor bienestar: se construyeron viviendas, se crearon medios de locomoción, se organizaron en sociedad y continuaron trabajando para dotar a estas sociedades de renovados beneficios y continuar aportando a su prosperidad.
Numerosos descubrimientos e inventos contribuyeron con su crecimiento, y ya en la era moderna se dio un gran progreso tecnológico gracias a la utilización de energía a partir del vapor, en lo que se llamó La Revolución Industrial.
Aparecieron entonces las grandes fábricas, que dieron como resultado el surgimiento de un grupo social hasta entonces inexistente: la clase obrera.
Diversos oficios, un sinnúmero de profesiones, empleos  y labores se incluyen actualmente dentro del movimiento proletario, ninguno más importante que otro. Todos primordiales para lograr una vida plena y contribuir al progreso social.