Una educadora eje La jornada del educador deviene ocasión para reconocer a los docentes destacados en el
ejercicio de su profesión, mientras se fomenta el espíritu de
consagración en quienes también como Manuel Ascunce Domenech, el joven alfabetizador asesinado en las montañas del escambray, dicen: “Yo soy el maestro”. Un
paradigma a seguir será, sin dudas, Vilma Rodríguez Almenares,
profesora de Literatura y Español, cuyo nombre fue referido
reiteradamente por sus compañeros de trabajo cuando indagamos en la
Secundaria Básica Wenceslao Rivero por una profesora ejemplar.“Yo
ejerzo esta hermosa profesión desde 1987. Me siento satisfecha después
de tantos años que mis colegas me reconozcan porque un maestro no solo
debe ser ejemplo en el aula sino también en la comunidad donde vive.
Allí debe irradiar respeto, inculcar valores cívicos y morales para que
todos los que estén a su alrededor reciban sus influencias. “El
reconocimiento de los familiares siempre será el mayor premio a nuestro
desempeño. Eso uno lo alcanza cuando los estudiantes ya se gradúan de
alguna profesión y si nos ven en la calle, lo agradecen. Es muy
emocionante hallar a un médico en su consultorio y que me diga: Profe,
yo fui su alumno. “De
igual manera, es gratificante encontrarlos realizando cualquier oficio y
que han logrado ser hombres y mujeres útiles a la sociedad. Eso es
maravilloso, sentir la admiración de las personas por los aportes que
humildemente se hace para su formación integral. “A
los que asumen ahora esta difícil misión les diría que estén dispuestos
para el sacrificio, que los maestros tenemos que trabajar mucho y
constantemente; pero hay que hacerlo con responsabilidad y con todo el
amor del mundo porque a veces yo he tenido que dejar de dormir para
preparar una clase y no me arrepiento. Al final sé que mis estudiantes
recibieron los contenidos con calidad y ahí está la importancia de
nuestro quehacer.” Como
esta educadora existen muchísimos maestros dignos de elogio, modelos
por sus virtudes demostradas en la práctica, su acervo cultural,
responsabilidad y entereza en todos los aspectos de la vida. Y este
siempre será el mejor modo de homenajear a Manuel Ascunce Domenech.
El evento Ánfora deviene opción ideal para las familias tuneras que pueden disfrutar en diferentes espacios de este arte milenario. Con un homenaje a Reynerio Valdivia (Mago Píter), fundador del Festival de Magia Ánfora,
comenzó en esta ciudad, la XVIII edición de este certamen, único en
Cuba con carácter competitivo, y en el que participan las más
representativas compañías del país.
De tal modo se le rinde homenaje a Valdivia por sus 80 años de vida, la mayoría de los
cuales dedicó a la promoción de este arte, lo que le permitió ser el
segundo latinoamericano en ingresar al Castillo Mágico de Hollywood,
para muchos el salón de la fama de la manifestación.
Desde la
década de 1980 el Mago Píter fundó y dirigió agrupaciones, escuelas y
festivales de la manifestación y convirtió a Las Tunas en la sede del
movimiento ilusionista nacional, por lo que la localidad comenzó a ser
conocida como la Ciudad Mágica de Cuba.
Ánfora 2013 incluye en su
segmento competitivo la participación de más de 50 magos de todo el
país y espectáculos de las compañías de La Habana, Varadero, Villa
Clara, Santiago de Cuba, Holguín y la anfitriona Huracán Mágico.
En
el evento participan los grandes maestros de la ilusión en Cuba y se
desarrollarán presentaciones comunitarias, conferencias, talleres y
exposiciones sobre la historia de la manifestación. Datos AIN.
Diversas actividades se desarrollaron desde el viernes en los centros escolares de todos los niveles de enseñanza de la oriental provincia de Las Tunas, como parte de los festejos por el Día Internacional del Estudiante, que se celebró este 17 de noviembre. Encuentros de
conocimientos, exposiciones de artesanía, festivales de aficionados,
venta de libros, competencias deportivas y galas artísticas fueron
algunas de las propuestas, las cuales tuvieron muy buena acogida y
contribuyeron a la recreación sana del estudiantado. En los
colectivos de las enseñanzas primaria y secundaria se realizaron
matutinos especiales con el fin de reconocer a los más destacados en el
cumplimiento de su principal deber: el estudio, momento propicio además
para estimular a los destacamentos y las brigadas con una labor
sobresaliente tanto en las tareas docentes como extracurriculares. La jornada
incluyó la elaboración de la tradicional caldosa, un plato típico de
este pueblo, que esta vez se distinguió por la sazón que le impregnaron
los propios educandos con la colaboración de padres y maestros. De igual modo,
en las tres universidades del territorio se desbordaron las iniciativas
con desfiles de congas y comparsas, festivales culinarios, juegos de
mesas, cine debates, foros interactivos, entre otras. Para el cierre
de los festejos se concibió en el estadio Ángel López, de esta ciudad,
un amplio plan de eventos deportivos, culturales y recreativos, cuyas
ofertas se desarrollaron para el disfrute de las nuevas generaciones. El 17 de
noviembre, es una fecha que recuerda los sucesos del año 1939 cuando un
grupo de jóvenes checoslovacos, decidieron hacer frente a las tropas de Hitler
para librar a su país del yugo nazi, acción que terminó con una masacre
y el envío de cientos de ellos a un campo de concentración. Cuba
se une cada año a la conmemoración en aras de reconocer el esfuerzo de
aquellos que anhelan aprender y superarse, consciente de sus misiones y
retos. Motivos tienen de sobra entonces los más de 85 mil miembros de
las diferentes organizaciones estudiantiles en Las Tunas para no dejar
pasar por alto esta ocasión y extenderla a la familia donde también se hizo presente el agasajo a nuestros hijos.
Marcel Pérez, alumno de sexto grado del seminternado República de Chile. El
primer deber de todos los miembros de las organizaciones estudiantiles
cubanas es ser estudiosos y desarrollar con responsabilidad sus
obligaciones.
De ahí que esta sea una prioridad para las nuevas
generaciones, cuyo principal reto exige una sistemática preparación que
contribuya, no solo a aprobar los exámenes, sino también a instruirse y
adquirir conocimientos sólidos en aras de una formación general e
integral.
En tal sentido Marcel Pérez, alumno de sexto grado del seminternado República de Chile en esta oriental ciudad, ubicada a unos 690 kilómetros al este de La Habana, deviene ejemplo de compromiso ante el estudio, el cual se refleja en sus positivos resultados académicos.
Este
niño, no tan pequeño, llama la atención por su corpulencia, en tanto,
cuando expresa ideas y criterios de inmediato confirmamos que sus
razonamientos profundos se derivan de constantes repasos, la amplia
cultura que aporta el hábito de leer y de los vínculos insoslayables
entre la familia y el centro educacional.
Tales dotes le
convierten en un excelente comunicador, a pesar de su corta edad;
mientras recibimos admirados sus puntos de vistas sobre temas tan
importantes y necesarios como el estudio individual:
“Para
nosotros los pioneros es una obligación cumplir con el estudio
sistemático. Tenemos que estar preparados para las evaluaciones, es
decir, no podemos esperar a que nos caiga de sorpresa una prueba de
control. Nuestro deber es prepararnos siempre y cuando el maestro
aplique el examen decir: menos mal que me lo sabía y pude contestar bien
las preguntas”.
¿Qué pasa con aquellos que son finalistas?
“Es
bueno ir aprendiendo los contenidos de la clase cotidianamente, evitar
los maratones y no tratar de asimilar una enorme cantidad de temas en
una sola semana.
Los que no estudian hoy se arrepentirán mañana y
es necesario que recapaciten y reconozcan el esfuerzo que hacen los
maestros, quienes se sacrifican a diario por enseñarnos”.
¿El estudio individual depende mucho de la exigencia de los educadores, verdad?
“...Y
de los padres porque el niño que llegue a su casa y no lo atiendan, no
le pregunten al menos cómo le fue en la escuela… ese niño pierde el
cuidado y hasta puede engañar a su papá y a su mamá en cuanto al
resultado de las evaluaciones.
Por eso es que yo pienso que la
familia desempeña un papel fundamental en el aprendizaje y cumplimiento
de las tareas de los alumnos.
La misión nuestra es estudiar y la
de los mayores es revisarnos las libretas, chequear si de verdad estamos
estudiando, si tenemos dudas, qué calificación alcanzamos… para que
ellos mismos nos ayuden a reforzar lo que aprendimos”.
¿La importancia de estudiar?
“Dijo José Martí
que un niño debería de echarse a llorar cuando ha pasado un día y no ha
aprendido algo nuevo; sin embargo algunos no se dan cuenta del valor
que tiene el estudio y eso, sin dudas, les pesará en el futuro”.
Con
su manera peculiar de decir este muchacho demuestra una gran
disposición, responsabilidad y disciplina, al tiempo que motiva a tomar
con mayor seriedad un asunto que se resume en el concepto de estudio
consciente. /mdn/